Un comentario el “Sobre La Otra Marcha Lesbofeminista

  1. Esta respuesta la movilizó Jana Aravena, a través de algunos datos que aportaba a lo que escribimos sobre La Otra Marcha. No se desprende explícitamente, pero es lo que late, lo que emerge -pa’ nosotras- en este proceso. A ver si se animan a leer y a opinar. Taría bueno.

    Cuando cruzamos la info que nuestra experiencia ha acuñado, queda al frente la relación globalización/identidad LTGBI -a sabiendas- que esta última es eminentemente gay. En el escenario global a partir de los 80/90 aparecen identidades antes no consideradas. Las de la “diversidad sexual” son una, sin embargo, -enfatizamos- que en este tránsito político la identidad gay homogenizó y centralizó las demandas de la sexualidad no normativa (la llamaremos así).

    Lo anterior reactualiza y preserva la relación centro/periferia en donde la radicalidad lesbofeminista es objeto de diversos mecanismos de exclusión:

    INVISIBILIZACIÓN: La falta de énfasis respecto de que el lesbofeminismo inició la historia de La Otra marcha en Chile es un buen ejemplo. Asimismo las invitaciones que circulan desde la diversidad sexual/disidencia excluyen esas voces de los debates que organizan, es decir, nuestros diversos discursos no son visibles en sus mesas.

    INFERIORIZACIÓN: La organización del Día de las Rebeldías Lésbicas Feministas, a modo de ejemplo, fue intervenida por voces aisladas , pero que sintetizan imaginarios al respecto, que se mofaban de los ritos que algunas compañeras realizan al iniciar algunos de nuestros encuentros, lo que quita seriedad a un supuesto cuestionamiento de las universalidades de las/les/los sujetas.

    NATURALIZACiÓN: Lo anterior apoya la construcción fija de una sujeta vista como excluyente. La realización de encuentros lesbofeministas debe asumir la participación de quien lo pida, porque o si no aplicamos exclusión. Vale decir que la omisión de nuestra voz -ya mencionada- no es considerada como tal. Esto vulnera nuestra libertad de reunión y además promueve análisis simplones y sólo cifrados en intereses de un supuesto bien común que no construimos nosotras. Cabe enfatizar que el cuestionamiento a una supuesta conducta excluyente, no se interroga respecto de por qué movimiento LTGBI y también el disidente organizado no ha estado presente en convocatorias abiertas como lo fue la toma de la Plaza Yungay que en conjunto con diversas compañeras realizamos de manera individual el año 2012

    En fin, volviendo al escenario global, las demandas LTGBI de la periferia (llamémosle sur, llamémosle Chile) son las mismas que las del centro (llamémosle norte, llamémosle EEUUU, Europa, Inglaterra, España, etc). Cabe pensarentonces en la complicidad de la periferia con las agendas de países centrales en desmedro de la pertinencia con la realidad local. Cabe pensar en una identidad LTGBI que sólo favorece la resolución de los conflictos internos de los países centrales. Cabe pensar entonces en que “lo político” que surge en nuestra localidad está siendo transgredido por ideas que lejos están de superar las injusticias.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s